Te acercamos algunas ideas que pueden servirte al momento de pensar tu espacio verde decorado con luz.
- Primero lo primero: que tu espacio cuente con vegetación, de lo contrario, no es verde. Y cuanta más variedad de verde: mejor. Es reconocido el efecto relajante que tiene sentarse a descansar en un espacio con plantas vivas. No descartes hacerte asesorar por un Paisajista, que te recomiende que especies plantar, donde y como mantenerlas.
- Procurá que el espacio este lo más despejado posible, que permita ver la extensión del espacio, sin depósitos para guardar cosas, escombros o cachivaches.
- Que el espacio tenga un buen desagüe, es decir que las lluvias no generen charcos eternos. Si algunos arbustos están desbordados de follaje, buscá alguien que lo recorte para ver más cielo.
- Pensá que actividad/es realizas o te gustaría realizar en ese espacio: caminar, leer, dormir, comer, escuchar música, ver televisión, jugar con tu mascota. Si el espacio es grande, elegí un sector donde adaptar todo para lo querés hacer.
Es fundamental que espacio esté limpio y prolijo.
- Una vez armado tu espacio verde, hay que buscar un “punto focal”, es decir ese espacio que vos querés que se destaque durante la noche.
- Luego mirá los límites de tu espacio: tienen que tener algo de luz que muestre hasta donde llega tu espacio.
- Si tenés árboles, iluminarlos le brindará altura a tu espacio. Nunca lo obvies, el efecto es muy favorable.



