Black Mirror o Espejo Negro es un efecto que se produce en cualquier vidrio liso y transparente cuando de un lado hay luz y del otro hay oscuridad o se bloquea la luz con algún elemento negro.
Tal cual como puede suceder en tu casa, cuando desde tu interior iluminado mirás hacia tu jardín que está oscuro: tu figura se refleja como en un espejo, pero color negro.
Este efecto indeseado tiene consecuencias en las personas. En primer lugar hace más pequeñas las habitaciones interiores, provocando una sensación de aprisionamiento, que no tenemos durante el día.
Tanto esfuerzo e inversión en crear y mantener tu espacio verde, para que en la noche solo puedas ver tu imagen en una ventana, y más allá, nada … solo un espacio negro, desde donde ocasionalmente nos llegan sonidos poco familiares.
Otra consecuencia es la sensación de inseguridad. Si lo que limita con tu espacio interior es un espacio oscuro: no tenés control, no podés saber que sucede, ni siquiera con la mejor cámara de seguridad. Es la sensación de “acecho de peligro”, que eventualmente puede ser real.
Este problema es muy fácil de solución: agregar algo de luz a ese espacio exterior te permitirá que lo que veas en la ventana no sea tu reflejo negro, sino el jardín que tanto cuidás.



